Una reforma integral tiene, bien ejecutada, 11 fases diferenciadas. El orden no es negociable: saltarte una o hacerla en el momento equivocado puede costarte semanas de retraso o tener que deshacer trabajo ya terminado. Para un piso de 80-100 m², el proceso completo dura entre 2 y 4 meses desde que firmas el contrato hasta que recibes las llaves.
Aquí tienes el proceso real, con los tiempos orientativos de cada etapa y lo que ocurre cuando algo sale mal.
Fase 1: Visita técnica, medición y presupuesto
Duración estimada: 1-2 semanas
Todo empieza con una visita al inmueble. No para hablar de catálogos ni enseñar fotos de otros proyectos — para medir, observar y evaluar el estado real de lo que hay. La instalación eléctrica, el saneamiento, el estado de las paredes, si hay humedades que no se ven a simple vista.
Con esa información, se elabora un presupuesto por partidas: demolición, instalaciones, albañilería, revestimientos, carpintería, cocina, baños, pintura. Cada concepto desglosado. Un presupuesto que solo dice «reforma integral 25.000€» sin más detalle no te permite comparar ni saber qué incluye y qué no.
El tiempo hasta recibir el presupuesto definitivo suele ser de una a dos semanas. Apresurarse aquí es el primer error que cometen muchos propietarios: aceptar el primer número que llega sin entender qué hay detrás.
Fase 2: Proyecto técnico y permisos de obra
Duración estimada: 2-8 semanas
Si la reforma incluye cambios en la distribución — tirar tabiques, mover la cocina, abrir huecos en muros — necesitas un proyecto técnico firmado por un arquitecto o arquitecto técnico. Sin él, el Ayuntamiento no te concede la licencia.
Hay dos tipos de licencia: obra menor y obra mayor. La diferencia no es solo de coste — es de plazo. Una obra menor puede resolverse en dos semanas. Una obra mayor puede tardar dos meses. Conocer de antemano qué vas a necesitar es clave para planificar el inicio real de la reforma.
El error más frecuente aquí: empezar a demoler antes de tener los permisos. Pasa más de lo que parece, y las consecuencias van desde multas hasta la paralización de la obra por denuncia de vecinos.
Fase 3: Planificación y coordinación de gremios
Duración estimada: 1-2 semanas
Antes de que entre el primer operario a trabajar, hay que tener el calendario definido. Una reforma integral implica coordinar a varios oficios que trabajan en secuencia: los electricistas no pueden hacer su trabajo si el albañil no ha terminado los tabiques, y los alicatadores no entran hasta que los fontaneros han colocado los tubos.
En esta fase también se verifica la disponibilidad de los materiales. Los plazos de entrega de algunos productos — suelos de gres porcelánico de importación, muebles de cocina a medida, sanitarios de ciertas marcas — pueden ser de 4 a 8 semanas. Si no lo tienes en cuenta desde el principio, esos plazos se convierten en cuellos de botella que paralizan la obra cuando ya está a mitad.
Fase 4: Demolición y vaciado
Duración estimada: 2-5 días
La demolición es rápida y visualmente impactante. Tabiques abajo, solados arrancados, alicatados fuera, instalaciones antiguas retiradas. En dos o tres días, un piso puede quedar en estructura.
Lo que no se ve: la gestión de los escombros. No puedes dejarlo en el contenedor de basura convencional — necesitas un gestor autorizado. El coste de la retirada de escombros debe estar incluido en tu presupuesto desde el principio. Si no aparece como partida separada, pregunta.
La demolición también es el momento de las sorpresas. Humedades ocultas tras los azulejos, instalaciones eléctricas que no estaban donde el plano indicaba, una viga que condiciona dónde puede ir el nuevo tabique. Es normal. Una empresa con experiencia lo gestiona sin que se convierta en un drama.
Fase 5: Instalaciones — la más crítica de todas
Duración estimada: 2-3 semanas
Si tuviéramos que elegir la fase donde más problemas se generan a largo plazo, es esta. Electricidad, fontanería y climatización van antes que cualquier acabado. Siempre.
En electricidad: nueva acometida si la existente no da para los consumos actuales, cuadro eléctrico nuevo, cableado completo por zonas. En fontanería: tuberías de suministro y red de saneamiento. En climatización: si vas a poner aerotermia o splits, los tubos y desagües van embutidos en esta fase — no después.
El error que más caro sale: hacer los alicatados antes de que las instalaciones estén completamente cerradas y probadas. Descubrir una fuga o un circuito mal trazado cuando el baño ya está terminado significa picar azulejos, volver a soldar, y alicatar de nuevo. El coste no es solo económico — son semanas de retraso.
Antes de pasar a la siguiente fase, las instalaciones deben estar probadas. El fontanero tiene que haber hecho prueba de presión. El electricista tiene que haber comprobado continuidad y aislamiento. Sin esas pruebas, no se avanza.
Fase 6: Albañilería y tabiquería
Duración estimada: 1-3 semanas
Con las instalaciones colocadas y probadas, se levanta la nueva distribución. Tabiques de ladrillo o pladur, cerramientos, enfoscados en zonas húmedas, yesos en el resto. Esta fase define los volúmenes definitivos del espacio.
El tiempo varía mucho según el alcance. Si la distribución no cambia demasiado, puede resolverse en una semana. Si hay que replantear toda la planta, puede llevar tres.
Fase 7: Alicatados y solados
Duración estimada: 1-2 semanas
Suelos y revestimientos de paredes en zonas húmedas — baños y cocina. El orden importa: primero los alicatados de pared, luego los solados. Si lo haces al revés, los golpes durante la colocación del muro pueden fisurar el suelo recién puesto.
Aquí entra en juego la disponibilidad de los materiales que mencionamos en la fase 3. Si el suelo que elegiste tarda 6 semanas en llegar y no lo pediste con antelación, la obra espera. Sin excepción.
Una reforma de baño o una reforma de cocina bien ejecutada depende en gran parte de que esta fase esté bien planificada: cortes limpios, nivelación correcta, juntas uniformes.
Fase 8: Carpintería
Duración estimada: 3-5 días
Puertas interiores y armarios empotrados. Suena corto, y normalmente lo es, pero tiene una condición: la carpintería entra cuando los suelos están colocados y las paredes yesadas y lijadas. No antes.
Los armarios a medida pueden tener plazos de fabricación de 3 a 5 semanas. Si no se encargaron durante la fase de planificación, este punto puede convertirse en un freno inesperado.
Fase 9: Instalación de cocina y baños
Duración estimada: 1-2 semanas
Muebles de cocina, encimera, electrodomésticos, sanitarios, griferías, mamparas. Todo lo que hace que esos espacios sean funcionales.
En la cocina, el orden es: muebles base → encimera → fregadero → electrodomésticos → muebles altos. En el baño: inodoro → lavabo → ducha o bañera → mampara. Si entra la mampara antes de que el fontanero haya conectado el desagüe de la ducha, toca desmontar.
Esta es la fase donde el espacio empieza a parecerse a lo que acordasteis en el proyecto. Para muchos propietarios, es el primer momento en que sienten que merece la pena todo lo anterior.
Fase 10: Acabados y pintura
Duración estimada: 1-2 semanas
Pintura general, rodapiés, iluminación definitiva, interruptores y enchufes en su posición final, pequeños detalles de remate. La fase más larga en términos de atención al detalle y la que más impacto visual tiene.
El orden correcto: primero se instala la iluminación empotrada (antes de la última mano de pintura), luego se pinta, luego van los rodapiés. Si los rodapiés se colocan antes de pintar, hay que protegerlos o retocarlos después — tiempo extra que no aporta nada.
Fase 11: Limpieza final y entrega
La limpieza de obra no es una limpieza doméstica. El polvo de escayola, los restos de cola de azulejo, el polvo de yeso que se ha filtrado en todos los rincones — requiere empresa especializada en limpieza post-obra.
Después viene la revisión con el cliente: recorrer cada espacio, comprobar que todo funciona, anotar cualquier detalle pendiente. En Morem, esta visita incluye la entrega de garantías, la documentación de las instalaciones y las instrucciones de mantenimiento.
Una reforma bien terminada se nota en los detalles: que las puertas cierran al primer intento, que los azulejos están a nivel, que los enchufes quedan centrados. Son pequeñeces que, sumadas, determinan si la obra ha sido realmente buena o simplemente aceptable.
¿Cuánto dura una reforma integral?
Para un piso de 80-100 m², entre 2 y 4 meses desde el inicio de la obra. A ese plazo hay que sumarle las semanas previas de presupuesto, permisos y planificación — que pueden añadir entre 1 y 2 meses más.
Los factores que más alargan los plazos reales:
- Licencias de obra mayor — pueden tardar entre 4 y 8 semanas según el municipio
- Materiales con plazos largos — suelos, cocinas y carpintería a medida pedidos tarde
- Imprevistos en demolición — instalaciones ocultas en mal estado que obligan a rediseñar
- Cambios de criterio a mitad de obra — cambiar el modelo de suelo cuando ya está encargado genera retrasos y sobrecoste
El plazo más realista para una reforma de casa de tamaño medio, contando desde la primera visita hasta la entrega, es de 3 a 5 meses. Quien te promete menos sin conocer tu caso concreto, o está descartando fases, o no está contando el tiempo de permisos.
Si quieres tener una idea del coste antes de dar el primer paso, puedes consultar cuánto cuesta una reforma integral en Zaragoza con los precios actualizados por tipología de vivienda.
Preguntas frecuentes sobre las fases de una reforma integral
¿Puedo vivir en el piso mientras se hace la reforma integral?
En la mayoría de los casos, no. Las fases de demolición e instalaciones generan polvo, ruido y cortes de suministro que hacen el espacio inhabitable. En una reforma integral completa lo habitual es buscar alojamiento alternativo durante al menos 6-8 semanas.
¿Qué pasa si cambio de opinión sobre los materiales a mitad de obra?
Depende de en qué fase estás. Si el material aún no se ha encargado, el cambio puede no tener coste adicional. Si ya está pedido, pagarás los gastos de devolución. Si ya está colocado, tendrás que asumir el coste de retirada y recolocación. La elección de materiales debe cerrarse antes de empezar la obra, no durante.
¿Las instalaciones de una reforma integral necesitan certificado?
Sí. La instalación eléctrica nueva requiere certificado de instalador autorizado (ECOE) para poder dar de alta la luz. La fontanería, si se tocan las acometidas, puede requerir notificación a la empresa suministradora. Estos trámites deben estar incluidos en el presupuesto de la empresa de reformas.
¿Cuándo se paga una reforma integral?
Lo habitual es un pago inicial al firmar el contrato (entre el 20% y el 30%), pagos parciales ligados a hitos de la obra, y un pago final a la entrega. Desconfía de empresas que piden más del 40-50% por adelantado antes de empezar.
¿Qué diferencia hay entre obra menor y obra mayor en reformas?
La obra menor cubre trabajos sin afectación estructural ni cambios de distribución relevantes: cambiar alicatados, pintar, sustituir instalaciones en el mismo trazado. La obra mayor implica modificar la estructura, cambiar la distribución o ampliar huecos. La diferencia práctica: plazos de licencia más largos y, en muchos casos, necesidad de proyecto técnico firmado.
Si quieres entender el proceso completo antes de empezar, consulta nuestra guía sobre cómo funciona una reforma en Zaragoza: proceso, permisos y plazos.

